“Contar la historia es recordar”

Reseña de “La Voz Dormida”

«Palabras que estuvieron siempre ahí, al lado, dispuestas. La voz dormida al lado de la boca. La voz que no quiso contar que todos habían muerto. Llora. Cuenta».

Los libros pueden ser, en ocasiones, difíciles de leer. Y motivos hay muchos. La voz dormida no es de fácil lectura. No, no lo es. ¿El motivo? Su historia.

Dulce Chacón teje, haciendo uso de un estilo narrativo muy fluido, cercano y, ligeramente, poético, una magnífica red de historias reales cuyas protagonistas son un grupo de republicanas encarceladas en la prisión de mujeres de Ventas tras la Guerra Civil. Resistencia, coraje, sacrificio, dignidad e ideales son conceptos que aparecen de manera constante en la narración. Aunque a la par, como si se tratase de un cruel binomio, somos testigos de injusticias, humillaciones, miedo, silencio y represión.

Chacón ofrece un magnífico y necesario testimonio que logra visibilizar a las mujeres represaliadas, evidenciar el apoyo que prestaron desde la cárcel a la resistencia (confección de uniformes, difusión de ideas y noticias del bando republicano…) y señalar la doble opresión que sufrieron durante la posguerra, tanto por género como por ideología. Son mujeres víctimas de vejaciones, mutilaciones y violaciones, que fueron fusiladas y silenciadas por el miedo, el franquismo y olvidadas por la historia.

Esta es una historia de mujeres que tuvieron que ser fuertes porque no tuvieron otra alternativa. Es una historia de hermandad y sororidad. Es un canto a lo mejor del ser humano en tiempos de miseria y es prueba de lo peor, del revanchismo y del odio visceral. Es justicia y verdad. Es homenaje y reparación.

«Madrid, 5 de agosto de 1939

Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no lloréis ni un día. Salgo sin llorar, cuidad a mi madre, me matan inocente pero muero como debe de morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar.

Besos a todos, que ni tú ni mis compañeras lloréis. Que mi nombre no se borre en la historia.

Julia Conesa»

Dulce Chacón Gutiérrez (Zafra, 1954 – Madrid, 2003), poetisa, narradora, dramaturga española y ganadora de los premios Ciudad de Irún en 1995 y Azorín de Novela en el año 2000. Además de por su obra literaria, de entre la que destacamos Cielos de barro, Contra el desprestigio de la altura y La voz dormida, la autora destacó por su fuerte compromiso social y político en asuntos como la guerra y la violencia de género.

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Republicanas en una trinchera durante la Guerra Civil © Keystone/Getty Images

Casa del libro

Autora: María Jiménez


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